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15 de agosto de 2011
La nave Dawn en las cercanías de Vesta
Primera imagen obtenida por la nave Dawn, de la NASA,
después de su exitosa entrada en órbita alrededor de Vesta.
Crédito de la fotografía:
NASA/JPL–Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA.
[C/A de National Aeronautic and Space Administration] La nave espacial Dawn [Amanecer, en español], de la NASA, ha enviado la primera fotografía tomada de cerca después de iniciar su órbita alrededor del asteroide gigante Vesta, el cual se encuentra en el cinturón principal. El pasado viernes 15 de julio, Dawn se convirtió en la primera sonda en ingresar en órbita alrededor de un objeto del cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter.
Esta imagen, cuyo propósito es colaborar en la navegación, muestra a Vesta en detalle, como nunca antes se lo vio. Cuando Vesta capturó a Dawn en órbita, había una distancia de aproximadamente 16.000 kilómetros [9.900 millas] entre la nave espacial y el asteroide. Los ingenieros estiman que la captura orbital ocurrió a las 10 p.m. PDT [Hora del Pacífico] del viernes 15 de julio [1 a.m. EDT -Hora del Este- del 16 de julio].
Vesta tiene un diámetro de 530 kilómetros [330 millas] y es el segundo objeto más masivo del cinturón de asteroides. Se han obtenido imágenes de Vesta por medio de telescopios terrestres y espaciales desde hace dos siglos, pero no se ha logrado ver mucho detalle en su superficie.
"Estamos emprendiendo el estudio de la que podría ser la superficie primordial más vieja que aún existe en el sistema solar", dijo Christopher Russell, quien es el investigador principal del proyecto Dawn, en la Universidad de California en Los Ángeles. "Esta región del espacio ha sido ignorada durante demasiado tiempo. Las imágenes que hemos recibido hasta el momento revelan una superficie compleja, que parece haber conservado algunos de los primeros eventos que tuvieron lugar en la historia de Vesta y que ha registrado el ataque que sufrió este asteroide gigante durante los eones que transcurrieron".
Se cree que Vesta es la fuente de una gran cantidad de meteoritos que caen en la Tierra. Vesta y su nuevo vecino de la NASA, Dawn, se encuentran a aproximadamente 188 millones de kilómetros [117 millones de millas] de distancia de la Tierra. El equipo que se encuentra a cargo de Dawn comenzará a recopilar datos científicos en el mes de agosto. Las observaciones proporcionarán datos sin precedentes que ayudarán a los científicos a entender el capítulo más temprano de nuestro sistema solar. Los datos también prepararán el camino para futuras misiones espaciales tripuladas.
Después de viajar durante casi 4 años y recorrer 2.800 millones de kilómetros [1.700 millones de millas], Dawn también logró la mayor aceleración propulsiva de todas las naves espaciales, con un cambio de velocidad de más de 6,7 kilómetros por segundo [4,2 millas por segundo], gracias a sus motores de iones.
Los motores expulsan iones para crear empuje y producen velocidades más altas que cualquier otra tecnología de naves espaciales que se encuentre disponible en la actualidad.
"Dawn se deslizó suavemente en órbita con la misma elegancia que mostró durante sus años de propulsión a iones a través del espacio interplanetario", dijo Marc Rayman, quien es el ingeniero en jefe y administrador de la misión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro [JPL, por su sigla en inglés], de la NASA, en Pasadena, California. "Es fantásticamente emocionante que pronto comencemos a brindar a la humanidad las primeras vistas detalladas de uno de los últimos mundos inexplorados del sistema solar interior".
Aunque ya se ha completado la captura orbital, la fase de acercamiento se extenderá durante aproximadamente las siguientes tres semanas.
Durante el acercamiento, el equipo que se encuentra a cargo de Dawn continuará buscando posibles lunas alrededor del asteroide, obtendrá más imágenes para la navegación, investigará las propiedades físicas de Vesta y obtendrá datos de calibración.
Además, los oficiales de navegación medirán la fuerza del tirón gravitacional que ejerce Vesta sobre la nave espacial con el fin de calcular la masa del asteroide con mucha más precisión que la que se tiene disponible en la actualidad. Esto permitirá refinar las estimaciones del momento en que ocurrió la inserción orbital.
Dawn permanecerá por un año en órbita alrededor de Vesta y luego viajará a su segundo destino, el planeta enano Ceres, al cual llegará en febrero del año 2015.
¿Hay Lunas en Vesta?
Marc Rayman, quien es el ingeniero principal de Dawn, declaró: "vamos a buscar una luna a un asteroide".
“Tal vez imaginen a los asteroides como cuerpos solitarios que ruedan por el espacio, pero es totalmente posible que estos "ermitaños" tengan acompañantes”.
De hecho, Ida, con una dimensión de 30 kilómetros [19 millas], Pulcova, de 145 kilómetros [90 millas], Caliope, de 166 kilómetros [103 millas] y Eugenia, de 217 kilómetros [135 millas] tienen una luna. Y Silvia, con un tamaño de 282 kilómetros [175 millas], tiene dos lunas. Con una extensión de 531 kilómetros [330 millas], Vesta es mucho más grande que los asteroides mencionados, de modo que es absolutamente posible que exista una "luna de Vesta".
Marc Rayman propone un posible origen: "Cuando un objeto grande colisiona con un asteroide, los escombros resultantes son eyectados en orbitas alrededor del asteroide y pueden gradualmente colapsar para convertirse en una luna".
Otra posibilidad es el "pinball gravitacional": Una luna que se haya formado en alguna otra parte del cinturón de asteroides podría terminar siendo capturada por la gravedad de alguno de los asteroides, mediante una serie complicada de interacciones gravitacionales con diversos cuerpos.
Además de tener lunas, los asteroides también pueden ser dobles: Los asteroides binarios algunas veces se forman cuando un objeto progenitor en rotación se divide. El objeto es acelerado mediante un fenómeno llamado YORP, el cual tiene lugar cuando el objeto absorbe fotones del Sol y los irradia nuevamente en forma de calor.
El Telescopio Espacial Hubble y otros telescopios ubicados sobre la superficie de la Tierra han buscado lunas de Vesta anteriormente pero no las han encontrado. Dawn está ahora en posición para ver las cosas más de cerca. El sábado 9 de julio, justo una semana antes de que Dawn ingresara en órbita alrededor de Vesta, comenzó la búsqueda de la luna.
Dawn realizó observaciones enfocadas a la búsqueda de lunas durante alrededor de 15 horas, cuyos resultados se conocerán con posterioridad, Sin embargo, el hecho de no encontrar una luna en Vesta en las observaciones realizadas el pasado 9 de julio, no significa que no haya ninguna.
Rayman dijo antes de la búsqueda: "Si hay una luna, probablemente aparezca por casualidad en otras observaciones, pero no tenemos más observaciones en esta misión enfocadas a la búsqueda de lunas. Hay tanto por saber sobre el propio Vesta que allí es donde nos concentraremos".
Las cámaras empezarán a tomar fotografías de los alrededores del asteroide, en busca de manchas sospechosas. "Si existiese una luna allí, en las imágenes sucesivas aparecerá como un punto que se mueve alrededor de Vesta en lugar de quedarse fijo, como las estrellas que se ven de fondo", afirmó un co-investigador del proyecto Dawn, Mark Sykes, quien también es el director del Instituto de Ciencias Planetarias.
"Se usarán exposiciones cortas con el fin de detectar objetos pequeños, de hasta 27 metros de diámetro… Si las exposiciones largas no son sobre expuestas por el brillo de Vesta, podremos incluso detectar objetos de hasta algunos metros de diámetro”. había anticipado.
A pesar de que "encontrar una luna" no figura dentro de los objetivos científicos de esta misión, divisar una sería un enorme triunfo. Aunque esto no quiere decir que necesite más triunfos. La sonda ya está destinada a generar mapas globales y a tomar imágenes detalladas de la superficie del asteroide, así como también a revelar las partes sutiles de su topografía y a catalogar los minerales y elementos que existan allí.
Cuando Vesta atrapó a Dawn en su órbita, el pasado 16 de julio, la nave estuvo a una distancia de alrededor de 16.000 kilómetros [9.900 millas]. Cuando la órbita se logre, se encontrarán a unos 188 millones de kilómetros [117 millones de millas] de la Tierra.
Durante la órbita inicial de reconocimiento, aproximadamente a unos 2.700 kilómetros [1.700 millas], la nave obtuvo una vista amplia de Vesta en imágenes a color y datos de la luz reflejada a diferentes longitudes de onda.
La nave se movió a una órbita [680 kilómetros -420 millas- sobre la superficie] desde la cual se confeccionó mapas de forma sistemática de las partes de Vesta que son iluminadas por el Sol; tomó imágenes estereoscópicas para distinguir los sectores topográficos altos y bajos; también adquirió datos de alta resolución para armar mapas de los tipos de rocas en la superficie y sobre las propiedades térmicas de Vesta.
Se realizó una órbita de baja altura [aproximadamente 200 kilómetros -120 millas] sobre la superficie. Los principales objetivos científicos en esta órbita son detectar los productos secundarios que se dan como resultado de los rayos cósmicos que colisionan con la superficie, ayudar a los científicos a determinar los tipos de átomos presentes allí y probablemente la estructura interna de este protoplaneta.
Conforme Dawn se aleje de Vesta, se detendrá nuevamente en una órbita alta con el fin de confeccionar mapas. Como el ángulo del Sol sobre la superficie haya avanzado, los científicos podrán visualizar terreno que previamente se encontraba oculto y obtendrán diferentes perspectivas de las características de la superficie.
La propia sonda Dawn brinda mucha información sobre la composición rocosa.
Sykes había explicado, antes del acercamiento: "Usaremos la señal de radio de la nave para medir su movimiento alrededor de Vesta. Esto nos proporcionará mucha información detallada sobre el campo gravitacional del asteroide. Conoceremos la masa de Vesta y su estructura interior, incluyendo su núcleo y probables grumos de concentración de masa".
Esta no solamente es la primera vez que una nave visita este mundo extraterrestre, sino que también es la primera vez que una nave visita un cuerpo masivo al que no nos hayamos acercado previamente. En el pasado, algunas naves han orbitado a la Tierra, a la Luna, a Marte, a Venus, a Júpiter, a Saturno y a Mercurio.
En cada caso, primero hubo misiones de sobrevuelo, de las cuales se obtuvieron buenas estimaciones de la gravedad del cuerpo en cuestión, así como información sobre otros aspectos del ambiente físico, incluyendo la existencia de lunas. Esta vez, tenemos menos certeza sobre lo que vamos a encontrar.
En una conferencia de prensa reciente, el Subdirector de Ciencias Planetarias de la NASA,Jim Adams, dijo a los periodistas que Dawn “dibujará la cara a un mundo que hasta ahora solamente se ha visto como una 'masa borrosa”.
¿Cómo cree Rayman que lucirá la cara de Vesta? "Arrugada, vieja, marchita, con tanto carácter que puede dar testimonio de algunos de los fascinantes episodios que han tenido lugar en la historia del sistema solar".
2 de agosto de 2011
Cambio climático: macroproyecto cubano
---Participan 17 instituciones en 13 programas de investigación
---El aumento del nivel del mar, una de las mayores preocupaciones
Xinhua
La Habana, 1º de agosto. Cuba desarrolla una estrategia basada en programas integrales para enfrentar las dificultades y amenazas provocadas por el cambio climático, en especial el aumento del nivel del mar.
El tema está en la agenda de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento), que sesiona en plenario en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Ante los 600 diputados asistentes al séptimo periodo ordinario de la séptima legislatura, especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) explicaron la aplicación de un macroproyecto que integra 13 programas de investigación y servicio tecnológico con la participación de 17 instituciones y 150 expertos.
Aprobado por el Consejo de Ministros, el Proyecto de enfrentamiento al cambio climático estudia la situación costera con vistas a la reducción de peligros, vulnerabilidad y riesgo en caso de desastres.
Red ambiental de vigilancia
Con ese propósito, el Citma conformó una red ambiental de vigilancia sobre el estado y la calidad de los recursos naturales en las costas de la isla.
La red mide, a partir de mareas, el nivel del océano, así como el de la tierra de la zona costera y del interior, pues éstos sufren movimientos verticales de ascenso y descenso, producto de cambios de
origen tectónico o geológico, entre otros.
Además de detectar cambios en el nivel medio del mar o la temperatura del agua, los científicos evalúan sus implicaciones para los ecosistemas y en el ámbito físico, geográfico, demográfico y las proyecciones económicas necesarias para atenuarlo.
Esto ha permitido comenzar a estructurar recomendaciones, elaborar planes y mapas y hacer estudios de riesgo en diversas localidades para determinar lo que se hará en las costas del país ante la vulnerabilidad de los territorios bajos de esas regiones.
Investigadores cubanos están conscientes de que el prolongado aumento de las temperaturas y el ascenso del nivel medio del mar a corto, mediano y largo plazos, a consecuencia del reforzamiento del efecto invernadero, podría traer consecuencias graves para la mayor de las Antillas.
La eventual entrada del mar en dominios que hasta entonces eran tierra firme mantiene en vilo a las autoridades, frente al continuo derretimiento de los casquetes polares y los glaciares y el consecuente aumento del nivel medio de los océanos, proceso aún casi imperceptible.
Según datos de la estación oceanográfica de Siboney, en La Habana, en los pasados 40 años el nivel del mar en el litoral capitalino ascendió 2.14 milímetros anuales. De seguir esta tendencia, en un siglo el nivel del mar al borde de la ciudad habría ascendido uno o dos metros.
En todo el planeta, al ritmo actual, las aguas podrían aumentar casi en un metro su nivel para 2100.
Consecuencias
El fenómeno ocasionaría que amplias zonas quedaran inundadas para siempre, y desaparecieran innumerables ecosistemas costeros, oceánicos y terrestres; millones de seres humanos quedarían en peligro morir y perderían sus casas y empleos.
Marcelino Hernández, especialista del Instituto de Oceanología de Cuba, alertó en junio pasado que el incremento del nivel del mar podría aumentar la erosión en la zona, salinizar las aguas en la parte baja de los ríos y en los acuíferos de la costa, y afectar las edificaciones muy cercanas al litoral por la acción del oleaje.
Agregó que es muy probable que este ascenso del nivel del mar también afecte la velocidad de las corrientes marinas, entre ellas las que influyen sobre Cuba, lo que traería en consecuencia la disminución de la pesca y la regulación de los ecosistemas marinos.
La disminución de la velocidad de las corrientes y el aumento de su temperatura media en el Caribe causaría más huracanes, cada vez más destructivos, y menos frentes fríos. A esto se agrega la amenaza de
que ecosistemas como las dunas costeras o los manglares sufrirían a largo plazo las consecuencias de la erosión del litoral, con efectos negativos sobre el turismo, una de las fuentes de ingreso más importantes para la economía del país.
Enviado desde México por Pedro Gellert
29 de julio de 2011
25 de julio de 2011
Descubren "por casualidad" la cuarta luna de Plutón
Con un diámetro estimado de 13 a 34 kilómetros, el nuevo satélite, que será designado temporalmente como P4, es el más pequeño de las cuatro lunas descubiertas hasta ahora alrededor de Plutón.
Caronte es la más grande, con 1.043 kilómetros de diámetro -y es considerada la luna más grande del Sistema Solar- mientras Nix e Hydra, están en el rango de entre 32 a 113 kilómetros.
El director del programa de observación del Hubble, el profesor Mark Showalter del Instituto SETI en Mountain View (California), indicó en un comunicado que las cámaras del Hubble han permitido a los astrónomos ver "claramente" un objeto tan pequeño desde una distancia de más de 5 millones de kilómetros.
El hallazgo es el resultado de los trabajos en curso para apoyar a la expedición de la sonda "New Horizons", que la NASA lanzó en 2006 y está programado que llegue al sistema de Plutón en 2015.
Plutón es uno de los cuerpos del sistema solar más difícil de fotografiar debido a su lejanía y a su pequeño tamaño, y a pesar de que dejó de ser el noveno planeta del Sistema Solar en agosto de 2006 para entrar en esa nueva categoría de planeta enano, no ha dejado de centrar la atención de científicos y astrónomos.
El principal investigador del programa "New Horizons", Alan Stern, del Southwest Research Institute en Boulder (Colorado), señaló que este descubrimiento es "fantástico" porque podrán planificar observaciones cercanas para su estudio durante el sobrevuelo que hará la sonda en 2015.
La nueva luna se encuentra entre las órbitas de Nix e Hydra, que también fueron descubiertas por el Hubble en 2005, mientras Caronte fue detectada en 1978 en el Observatorio Naval de EEUU, pero fue el Hubble el que descubrió en 1990 que era un cuerpo aparte de Plutón.
Los científicos creen que el sistema de lunas del planeta enano se formó por una colisión entre Plutón y otro cuerpo planetario a principios de la historia del Sistema Solar y el material que arrojó se convirtió en el grupo de satélites que orbitan a su alrededor.
También piensan que el material desprendido de las lunas de Plutón por impactos de micrometeoritos podrían formar anillos alrededor del planeta enano, pero las fotografías del Hubble no los han detectado hasta ahora, aunque se toparon con esta nueva luna a la que ahora tendrán que buscar nombre.
El director de la división astrofísica de la NASA en Washington, Jon Morse, destacó la importancia de este descubrimiento, que consideró "un poderoso recordatorio" de la capacidad del Hubble "para hacer sorprendentes descubrimientos, no planificados".
El satélite P4 fue visto por primera vez en una fotografía tomada con la Cámara de Gran Angular 3 del Hubble (Wide Field Camera, WFC) el 28 de junio y se confirmó en las siguientes imágenes tomadas el 3 y el 18 de julio.
La NASA explicó que la luna no se observó en otras imágenes anteriores realizadas por el Hubble porque los tiempos de exposición de la cámara fueron más cortos y creen que puede que P4 sea una "mancha muy tenue" que apareció en unas imágenes del 2006, pero demasiado oscuras como para llamar la atención.
El Hubble, lanzado en 1990, es un proyecto de cooperación internacional entre la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA).
El Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt (Maryland) dirige el telescopio y el Instituto de Ciencia Espacial de Telescopios (STScI) en Baltimore se encarga de las operaciones científicas junto con la Asociación de Universidades implicadas en la investigación astronómica.
21 de julio de 2011
13 de julio de 2011
Movimiento uniformemente retardado - Problemas resueltos
Calcular:
a) ¿Qué velocidad tenia el móvil antes de aplicar los frenos?.
b) ¿Qué desaceleración produjeron los frenos?.
Solución:
Datos:
t = 25 s
x = 400 m
vf = 0 m/s
Ecuaciones:
(1) vf = v0 + a.t
(2) x = v0.t + a.t ²/2
a) De la ecuación (1):
vf = v0 + a.t
0 = v0 + a.t
a = -v0/t (3)
Reemplazando (3) en (2):
x = v0.t + a.t ²/2
x = v0.t + (-v0/t).t ²/2
x = v0.t - v0.t/2
x = v0.t/2
v0 = 2.x/t
v0 = (2.400 m)/(25 s)
v0 = 32 m/s
b) De la ecuación (3):
a = (-32 m/s)/(25 s)
a = -1,28 m/s ²
(1) vf = v0 + a.t
(2) x = v0.t + a.t ²/2
a) De la ecuación (1):
vf = v0 + a.t
0 = v0 + a.t
a = -v0/t (3)
Reemplazando (3) en (2):
x = v0.t + a.t ²/2
x = v0.t + (-v0/t).t ²/2
x = v0.t - v0.t/2
x = v0.t/2
v0 = 2.x/t
v0 = (2.400 m)/(25 s)
v0 = 32 m/s
b) De la ecuación (3):
a = (-32 m/s)/(25 s)
a = -1,28 m/s ²
Calcular:
a) ¿Qué espacio necesitó para detenerse?.
b) ¿Con qué velocidad chocaría a otro vehículo ubicado a 30 m del lugar donde aplicó los frenos?.
Solución:
Datos:
v0 = 120 km/h = (120 km/h).(1000 m/1 km).(1 h/3600 s) = 33,33 m/s
vf = 0 km/h = 0 m/s
t = 10 s
Ecuaciones:
(1) vf = v0 + a.t
(2) x = v0.t + a.t ²/2
a) De la ecuación (1):
vf = v0 + a.t
0 = v0 + a.t
a = -v0/t
a = (-33,33 m/s)/(10 s)
a = -3,33 m/s ²
Con éste dato aplicamos la ecuación (2):
x = (33,33 m/s).(10 s) + (-3,33 m/s ²).(10 s) ²/2 Þx = 166,83 m
b) Para x2 = 30 m y con la aceleración anterior, conviene aplicar la ecuación opcional:
vf ² - v0 ² = 2.a.x
vf ² = v0 ² + 2.a.x
vf ² = (33,33 m/s) ² + 2.(-3,33 m/s ²).(30 m)
vf = 30,18 m/s
vf = 106,66 km/h
Resolvió: Ricardo Santiago Netto.
Fuente "Fisicanet"
v0 = 120 km/h = (120 km/h).(1000 m/1 km).(1 h/3600 s) = 33,33 m/s
vf = 0 km/h = 0 m/s
t = 10 s
Ecuaciones:
(1) vf = v0 + a.t
(2) x = v0.t + a.t ²/2
a) De la ecuación (1):
vf = v0 + a.t
0 = v0 + a.t
a = -v0/t
a = (-33,33 m/s)/(10 s)
a = -3,33 m/s ²
Con éste dato aplicamos la ecuación (2):
x = (33,33 m/s).(10 s) + (-3,33 m/s ²).(10 s) ²/2 Þx = 166,83 m
b) Para x2 = 30 m y con la aceleración anterior, conviene aplicar la ecuación opcional:
vf ² - v0 ² = 2.a.x
vf ² = v0 ² + 2.a.x
vf ² = (33,33 m/s) ² + 2.(-3,33 m/s ²).(30 m)
vf = 30,18 m/s
vf = 106,66 km/h
Resolvió: Ricardo Santiago Netto.
Fuente "Fisicanet"
---
Un avión, cuando toca pista, acciona todos los sistemas de frenado, que le generan una desaceleración de 20 m/s ², necesita 100 metros para detenerse.
Calcular:
a) ¿Con qué velocidad toca pista?.
b) ¿Qué tiempo demoró en detener el avión?.
Solución:
Datos:
a = - 20 m/s ²
x = 100 m
vf = 0 m/s
a) ¿Con qué velocidad toca pista?.
b) ¿Qué tiempo demoró en detener el avión?.
Solución:
Datos:
a = - 20 m/s ²
x = 100 m
vf = 0 m/s
a) Aplicando:
vf ² - v0 ² = 2.a.x
0 - v0 ² = 2.a.x
v0 ² = - 2.(-20 m/s ²).(100 m)
vf = 63,25 m/s
vf ² - v0 ² = 2.a.x
0 - v0 ² = 2.a.x
v0 ² = - 2.(-20 m/s ²).(100 m)
vf = 63,25 m/s
b) Aplicando:
vf = v0 + a.t
0 = v0 + a.tÞ t = -v0/a
t = -(63,25 m/s)/(- 20 m/s ²)
t = 3,16 s
Resolvió: Ricardo Santiago Netto.
Fuente "Fisicanet"
vf = v0 + a.t
0 = v0 + a.tÞ t = -v0/a
t = -(63,25 m/s)/(- 20 m/s ²)
t = 3,16 s
Resolvió: Ricardo Santiago Netto.
Fuente "Fisicanet"
---
Calcular:
a) ¿Qué desaceleración produjeron los frenos?.
b) ¿Cuánto tiempo empleó para el frenado?.
a) ¿Qué desaceleración produjeron los frenos?.
b) ¿Cuánto tiempo empleó para el frenado?.
Solución:
Por cuenta tuya para llegar a que:
a = -0,193 m/s ²t = 72 s
Fuente "Fisicanet"
---
Determinar:
a) ¿Qué velocidad tenía el móvil antes de aplicar los frenos?.
b) ¿Qué desaceleración produjeron los frenos?.
a) ¿Qué velocidad tenía el móvil antes de aplicar los frenos?.
b) ¿Qué desaceleración produjeron los frenos?.
Solución:
Por cuenta tuya para llegar a que:
v0 = 32 m/sa = -1,28 m/s ²
Fuente "Fisicanet"
Se Avecina Gran Tormenta Solar
En septiembre de 1859, durante la víspera de un ciclo solar que resultaría ser de intensidad inferior al promedio, el Sol desató una de las tormentas solares más poderosas de los últimos siglos. La erupción solar subyacente fue tan inusual que los investigadores aún no están seguros sobre cómo clasificarla. El estallido bombardeó la Tierra con los protones más energéticos de la última mitad del milenio, indujo corrientes eléctricas que incendiaron oficinas de telégrafos y desencadenó auroras boreales sobre Cuba y Hawái.
El ciclo solar de 1859 [décimo Ciclo Solar] fue un ciclo solar típico para el siglo XIX: es decir, débil. Los ciclos solares del siglo XIX fueron de una intensidad considerablemente inferior a los intensos ciclos solares de la Era Espacial. El ciclo solar actual, o sea, el Ciclo Solar 24, es una excepción, pues se espera que la cantidad de manchas solares sea similar a la del Ciclo Solar 10.
Esta semana, las autoridades se reunieron en el Club Nacional de Prensa, en Washington DC, para hacerse una simple pregunta: ¿Y si esto ocurre de nuevo?
El ciclo solar de 1859 [décimo Ciclo Solar] fue un ciclo solar típico para el siglo XIX: es decir, débil. Los ciclos solares del siglo XIX fueron de una intensidad considerablemente inferior a los intensos ciclos solares de la Era Espacial. El ciclo solar actual, o sea, el Ciclo Solar 24, es una excepción, pues se espera que la cantidad de manchas solares sea similar a la del Ciclo Solar 10.
Esta semana, las autoridades se reunieron en el Club Nacional de Prensa, en Washington DC, para hacerse una simple pregunta: ¿Y si esto ocurre de nuevo?
"En la actualidad, una tormenta como esa podría darnos una buena sacudida", diceLika Guhathakurta, quien trabaja en física solar en la base de operaciones de la NASA. "La sociedad moderna depende de sistemas de alta tecnología como las redes eléctricas inteligentes, el Sistema de Posicionamiento Global [GPS, por su sigla en inglés], y las comunicaciones satelitales. Todos estos sistemas son vulnerables a las tormentas solares".
Lika Guhathakurta y más de cien personas se reunirán en el Foro Empresarial sobre el Tiempo en el Espacio [Space Weather Enterprise Forum o SWEF, en inglés]. El propósito del SWEF es crear conciencia respecto de las condiciones climáticas en el espacio y de sus efectos sobre la sociedad; el SWEF busca concientizar en especial a las autoridades encargadas de decretar planes de acción y a los cuerpos de emergencia. Quienes asisten al foro provienen de diversas organizaciones, como el Congreso de Estados Unidos, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias [FEMA, por su sigla en inglés], compañías de energía eléctrica, las Naciones Unidas, la NASA y la Administración Nacional Océanica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés), entre otras.
A mediados del año 2011, el Sol se encuentra una vez más en la víspera de un ciclo solar de intensidad inferior a la usual, al menos eso es lo que afirman los pronosticadores. El "Evento Carrington", que tuvo lugar en 1859 y que recibe dicho nombre en honor del astrónomo Richard Carrington, quien presenció la erupción solar que lo causó, nos recuerda que pueden ocurrir tormentas muy fuertes incluso cuando el Sol está pasando por un ciclo nominalmente débil.
En 1859, las consecuencias más graves fueron un día o dos sin mensajes telegráficos y muchos perplejos observadores del cielo en islas tropicales. Pero en el año 2011, la situación sería mucho más grave. La avalancha de apagones, propagada a través de los continentes por las líneas de energía eléctrica de larga distancia, podría durar semanas o incluso meses, el tiempo que necesitan los ingenieros para reparar los transformadores dañados.
Los barcos y los aviones ya no podrían confiar en sus aparatos GPS para la navegación. Las redes bancarias y financieras podrían dejar de funcionar, trastornando de este modo al comercio de una manera que es exclusiva de la Era de la Información. Según un informe del año 2008, publicado por la Academia Nacional de Ciencias, una poderosa tormenta solar, como las que ocurren una vez al siglo, podría tener el mismo impacto económico que 20 huracanes Katrina.
Mientras las autoridades se reúnen para conocer más sobre esta amenaza, los investigadores de la NASA, quienes se encuentran a algunos kilómetros de distancia, ya están haciendo algo al respecto:
"Ya es posible rastrear el progreso de las tormentas solares en 3 dimensiones, conforme se acercan a la Tierra", dice Michael Hesse, quien es director del Laboratorio del Tiempo en el Espacio, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales y quien dará una conferencia en el foro. "Esto hace posible desplegar alertas accionables por el tiempo en el espacio, las cuales podrían proteger las redes de energía eléctrica y otros dipositivos de alta tecnología durante los períodos de actividad solar extrema".
Ellos logran hacer esto utilizando los datos recolectados por la flota de naves espaciales que la NASA tiene en órbita alrededor del Sol. Los analistas del laboratorio proporcionan la información a un grupo de supercomputadoras que se encarga de procesarla. Unas cuantas horas después de una erupción de gran magnitud, las computadoras producen una película tridimensional que muestra hacia dónde se dirige la tormenta y qué planetas y naves espaciales serán golpeadas; además dicha película predice cuándo ocurrirá cada impacto. Este tipo de predicción de las condiciones del tiempo interplanetario no tiene precedentes en la corta historia de los pronósticos del tiempo en el espacio.
"Este es un momento muy emocionante para trabajar como pronosticador del tiempo en el espacio", dice Antti Pulkkinen, quien es investigador del Laboratorio del Tiempo en el Espacio. "La aparición de modelos de las condiciones climáticas espaciales basados en la física seria nos está brindando la capacidad de predecir si ocurrirá un evento mayor".
Algunos de los modelos realizados por computadora son tan sofisticados que pueden incluso predecir las corrientes eléctricas que fluyen en el suelo de la Tierra cuando nos golpea una tormenta solar. Estas corrientes son las más dañinas para los transformadores eléctricos.
El proyecto experimental denominado “Escudo Solar”, el cual está dirigido por Pulkkinen, tiene como objetivo ubicar los transformadores que poseen la mayor probabilidad de fallar durante una tormenta.
"Desconectar un transformador específico durante unas pocas horas puede prevenir semanas de apagones regionales", dice Pulkkinen.
Otro conferencista del SWEF, John Allen, del Directorio de Misiones y Operaciones Espaciales de la NASA, menciona que aunque cualquier persona puede verse afectada por las condiciones del tiempo en el espacio, nadie se encuentra en mayor peligro que los astronautas. "Los astronautas están expuestos rutinariamente a cuatro veces más radiación que quienes trabajan con radiación industrial en la Tierra", dice. "Es un riesgo ocupacional muy serio".
La NASA vigila cuidadosamente las dosis de radiación acumuladas por cada astronauta a lo largo de su carrera. Todo lanzamiento, toda caminata espacial y toda erupción solar se toman en cuenta minuciosamente. Si un astronauta se acerca demasiado al límite, ¡Es posible que no se le permita salir de la estación espacial! Las alertas precisas sobre las condiciones del tiempo en el espacio podrían mantener bajo control la exposición a la radiación, posponiendo caminatas espaciales, por ejemplo, cuando existen probabilidades de que se produzca alguna erupción.
En su ponencia en el foro, Allen propuso instaurar un nuevo tipo de pronóstico. "Podrían ser útiles alertas de Todo Despejado. Además de saber cuándo es demasiado peligroso para salir, nos gustaría saber también cuándo es seguro hacerlo. Este es otro reto para los pronosticadores: no solamente decirnos cuándo hará erupción una mancha solar, sino también cuándo no la hará”.
La misión educativa del SWEF es clave para impulsar la preparación ante las tormentas solares. Como Lika Guhathakurta y su colega Dan Bake, de la Universidad de Colorado, se preguntaron en una nota editorial de The New York Times, con fecha 17 de junio: "¿De qué sirven las alertas relacionadas con las condiciones del tiempo en el espacio si las personas no las entienden ni saben cómo reaccionar ante ellas?" Mediante la difusión, el SWEF hará mucho bien.
Lika Guhathakurta y más de cien personas se reunirán en el Foro Empresarial sobre el Tiempo en el Espacio [Space Weather Enterprise Forum o SWEF, en inglés]. El propósito del SWEF es crear conciencia respecto de las condiciones climáticas en el espacio y de sus efectos sobre la sociedad; el SWEF busca concientizar en especial a las autoridades encargadas de decretar planes de acción y a los cuerpos de emergencia. Quienes asisten al foro provienen de diversas organizaciones, como el Congreso de Estados Unidos, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias [FEMA, por su sigla en inglés], compañías de energía eléctrica, las Naciones Unidas, la NASA y la Administración Nacional Océanica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés), entre otras.
A mediados del año 2011, el Sol se encuentra una vez más en la víspera de un ciclo solar de intensidad inferior a la usual, al menos eso es lo que afirman los pronosticadores. El "Evento Carrington", que tuvo lugar en 1859 y que recibe dicho nombre en honor del astrónomo Richard Carrington, quien presenció la erupción solar que lo causó, nos recuerda que pueden ocurrir tormentas muy fuertes incluso cuando el Sol está pasando por un ciclo nominalmente débil.
En 1859, las consecuencias más graves fueron un día o dos sin mensajes telegráficos y muchos perplejos observadores del cielo en islas tropicales. Pero en el año 2011, la situación sería mucho más grave. La avalancha de apagones, propagada a través de los continentes por las líneas de energía eléctrica de larga distancia, podría durar semanas o incluso meses, el tiempo que necesitan los ingenieros para reparar los transformadores dañados.
Los barcos y los aviones ya no podrían confiar en sus aparatos GPS para la navegación. Las redes bancarias y financieras podrían dejar de funcionar, trastornando de este modo al comercio de una manera que es exclusiva de la Era de la Información. Según un informe del año 2008, publicado por la Academia Nacional de Ciencias, una poderosa tormenta solar, como las que ocurren una vez al siglo, podría tener el mismo impacto económico que 20 huracanes Katrina.
Mientras las autoridades se reúnen para conocer más sobre esta amenaza, los investigadores de la NASA, quienes se encuentran a algunos kilómetros de distancia, ya están haciendo algo al respecto:
"Ya es posible rastrear el progreso de las tormentas solares en 3 dimensiones, conforme se acercan a la Tierra", dice Michael Hesse, quien es director del Laboratorio del Tiempo en el Espacio, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales y quien dará una conferencia en el foro. "Esto hace posible desplegar alertas accionables por el tiempo en el espacio, las cuales podrían proteger las redes de energía eléctrica y otros dipositivos de alta tecnología durante los períodos de actividad solar extrema".
Ellos logran hacer esto utilizando los datos recolectados por la flota de naves espaciales que la NASA tiene en órbita alrededor del Sol. Los analistas del laboratorio proporcionan la información a un grupo de supercomputadoras que se encarga de procesarla. Unas cuantas horas después de una erupción de gran magnitud, las computadoras producen una película tridimensional que muestra hacia dónde se dirige la tormenta y qué planetas y naves espaciales serán golpeadas; además dicha película predice cuándo ocurrirá cada impacto. Este tipo de predicción de las condiciones del tiempo interplanetario no tiene precedentes en la corta historia de los pronósticos del tiempo en el espacio.
"Este es un momento muy emocionante para trabajar como pronosticador del tiempo en el espacio", dice Antti Pulkkinen, quien es investigador del Laboratorio del Tiempo en el Espacio. "La aparición de modelos de las condiciones climáticas espaciales basados en la física seria nos está brindando la capacidad de predecir si ocurrirá un evento mayor".
Algunos de los modelos realizados por computadora son tan sofisticados que pueden incluso predecir las corrientes eléctricas que fluyen en el suelo de la Tierra cuando nos golpea una tormenta solar. Estas corrientes son las más dañinas para los transformadores eléctricos.
El proyecto experimental denominado “Escudo Solar”, el cual está dirigido por Pulkkinen, tiene como objetivo ubicar los transformadores que poseen la mayor probabilidad de fallar durante una tormenta.
"Desconectar un transformador específico durante unas pocas horas puede prevenir semanas de apagones regionales", dice Pulkkinen.
Otro conferencista del SWEF, John Allen, del Directorio de Misiones y Operaciones Espaciales de la NASA, menciona que aunque cualquier persona puede verse afectada por las condiciones del tiempo en el espacio, nadie se encuentra en mayor peligro que los astronautas. "Los astronautas están expuestos rutinariamente a cuatro veces más radiación que quienes trabajan con radiación industrial en la Tierra", dice. "Es un riesgo ocupacional muy serio".
La NASA vigila cuidadosamente las dosis de radiación acumuladas por cada astronauta a lo largo de su carrera. Todo lanzamiento, toda caminata espacial y toda erupción solar se toman en cuenta minuciosamente. Si un astronauta se acerca demasiado al límite, ¡Es posible que no se le permita salir de la estación espacial! Las alertas precisas sobre las condiciones del tiempo en el espacio podrían mantener bajo control la exposición a la radiación, posponiendo caminatas espaciales, por ejemplo, cuando existen probabilidades de que se produzca alguna erupción.
En su ponencia en el foro, Allen propuso instaurar un nuevo tipo de pronóstico. "Podrían ser útiles alertas de Todo Despejado. Además de saber cuándo es demasiado peligroso para salir, nos gustaría saber también cuándo es seguro hacerlo. Este es otro reto para los pronosticadores: no solamente decirnos cuándo hará erupción una mancha solar, sino también cuándo no la hará”.
La misión educativa del SWEF es clave para impulsar la preparación ante las tormentas solares. Como Lika Guhathakurta y su colega Dan Bake, de la Universidad de Colorado, se preguntaron en una nota editorial de The New York Times, con fecha 17 de junio: "¿De qué sirven las alertas relacionadas con las condiciones del tiempo en el espacio si las personas no las entienden ni saben cómo reaccionar ante ellas?" Mediante la difusión, el SWEF hará mucho bien.
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